Debo confesar mi debilidad por las tipografías y por el uso corporativo de ellas, por esto me ha llamado enormemente la atención la reciente polémica generada por el nuevo logotipo de GAP.

En un intento por rejuvenecer su imagen de marca la empresa estadounidense decidió reemplazar el mítico logo GAP por otro “más moderno”, cambiando la típica caja azul maria y una tipografía bodoni en color blanco por una tipografía helvetica bold con un pequeño cuadrado azul degradado. La apuesta, no logró convencer a sus consumidores, el rechazo fue inminente y una avalancha de criticas en las redes sociales lapidaron la nueva propuesta. Tanto es así, que pocos días después del cambio, la empresa ha decidió rescatar el clásico logo, pidiendo perdón por su error.
“Para la marca Gap, nuestros clientes siempre están primero. Hemos estado escuchando y observando todos los comentarios. Los hemos escuchado decir una y otra vez cuando les apasiona nuestro logo de la caja azul, y que lo quieren de regreso. Por eso hemos decidido hacer justamente eso, lo traeremos de vuelta a todos nuestros canales.”Marka Hansen,
President, Gap North America.
Uff…y mientras muchos comentan el impacto provocado en la opinión publica y el reconocimiento que pocos corporativos quieren aceptar diciendo públicamente que la marca le pertenece a los consumidores, a mi me llama la atención la notoria falta de asesoría en términos estratégicos y de diseño. O sea, claramente Gap no respondió a una investigación de medios, lo sucedido nos hace pensar que el director ejecutivo de Gap Glenn Murphy y su equipo directivo no dominan los fundamentos de la actualización de una identidad, y mucho menos el proceso de actualización de esta, porque las desiciones y elecciones recientemente tomadas solo provocarón una importante perdida posicionamiento estratégico.

Por definición sabemos que el “Diseño Corporativo” es una imagen positiva e inequívoca de la empresa, capaz de comunicar las características de una marca y del publico al cual esta dirigida la marca, es decir, una imagen vale mas que mil palabras, y ciertamente el logo original transmitía ciertos valores y conceptos que en la nueva propuesta simplemente se pierden, por ello es difícil entender cuando se menciona que el diseño elegido es mas contemporaneo y actul, que hereda la caja azul y la seguira llevando adelante, esto de longevidad de una imagen corporativa no tiene nada, remitiéndome solo al uso tipográfico se cambia una letra tipo bodoni didone moderna, de contrastes altos y sofisticados, una tipo elegante y delicada que desplazó a las tipografías antiguas y transicionales, que culmino con 300 años de evolución de la tipografía romana por una sobrevalorada helvética, eficaz para el uso cotidiano por su valorada escalabilidad, pero que poco nos transmite modernidad y sofisticación…
